domingo, 29 de marzo de 2015

TEMPO





Y llegara ese día en el que te escuches, te des ordenes y te obedezcas, puede que tengas que dejarlo todo, llenar la mochila solo de coraje, es todo lo que necesitas para empezar a ser tu,  apostar por ti siguiendo a tu corazón, que te sirve de metrónomo. Y así tomaras la batuta  e interpretaras esa partitura que es tu vida, con pulsos, esos que llevamos en las venas, que marcaran tu ritmo, tu tempo, ahora Adagio, ahora andante, ahora allegro… ese tempo que agrega diferentes sensaciones, así que cierra los ojos, déjate llevar y sigue bailando.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Si pierdes los miedos...¡Búscame!



Si echas en falta  un te quiero, caricias que te ericen la piel, los gestos de complicidad, pasear sin rumbo, las conversaciones hasta altas horas de la madrugada, los abrazos que coronan los pequeños triunfos, los momentos de sorpresa, los pequeños detalles, las palabras de aliento, que te digan lo bien que te sienta esa sonrisa, lo interesante que te pones  cuando te concentras, las siestas sin dormir, las miradas que piden “guerra”, unos labios que invitan, si las canciones te susurran mi nombre, si te mueres de ganas, si necesitas incluirme en tu rutina, si al pasar un día no suspiras por el siguiente, si cuando caes pierdes el interés por levantarte, si comprendes que el verdadero arte es la vida, si no quieres recorrer los mismos trayectos, si anhelas saber cómo sabe y huele el café al amanecer, si necesitas compartir una lectura en una tarde de verano, si quieres probar el sabor de la sal a la orilla de  la playa, si necesitas una cerveza al terminar el día , si sientes ganas de bailar, gritar, saltar porque yo soy el motivo, si pierdes los miedos…entonces, solo entonces, búscame.


lunes, 23 de marzo de 2015

Solo una leyenda


La historia de la mítica Genoveva de Brabante, tuvo lugar alrededor del año 1256 y se supone que fue hija de un duque de Brabante y casada con Sigfrido de Simmerch. Cuando Sigfrido partió a la guerra, dejó a Genoveva, al cuidado del intendente Golo, que trató de violarla desconociendo que ella estaba embarazada. No logra cumplir sus planes y para vengarse la acusa ante Sigfrido de adulterio cuando iba a dar a luz. La condenan a muerte llevándola al bosque, pero sus verdugos conmovidos por el triste destino de ella y su niño la dejan en dicho bosque, donde vive algunos años. Un día que Sigfrido salió a cazar la ve, pero al principio no la reconoce, luego acepta su inocencia y la lleva a su castillo donde volvió a ocupar la posición que por derecho le pertenecía.
Al cabo de unos años Genoveva contrajo una  cruel enfermedad y murió rodeada de los suyos, y cuenta la leyenda que l cierva que la acompaño, una vez cerrada su tumba, se echo sobre la losa y nadie consiguió apartarla de allí, días mas tarde alguien encontró al fiel animal sin vida.
Sigfrido mando construir un monumento de mármol blanco en memoria de Genoveva y de la fiel cierva.


(En realidad, Genoveva de Brabante no existió, es un personaje de una leyenda medieval europea.)

(Como una metáfora, no hubo un intendente llamado golo, solo la juventud, el orgullo, la distancia y el no saber esperar, lo que mato todo lo que podrían o no compartir, y un dia no de caza, solo curioseando por la red, se vieron sin reconocerse,  o se reconocieron sin verse... y el final fue muy distinto, porque ni el era un héroe, ni ella una princesa…

Pero cuenta la leyenda, que ambos siguieron con sus vidas y fueron felices por siempre¡)


Hoy no hace dia de quejarse


Se de gente que se queja, a veces demasiado y con razón, pero quejarse de las pequeñas cosas del día a día no tiene sentido, sino va acompañado de una fuerte decisión por cambiarlas, aquellas que podamos, claro está, porque si llueve y no nos gusta no lo podemos cambiar, seguirá lloviendo, aunque seguro que habrá algo placentero que podamos hacer, porque pensemos ¿no es una pérdida de tiempo y esfuerzo innecesario?  Dediquemos más tiempo hacer lo que nos gusta, lo que nos llena, lo que nos hace crecer.

Es cierto que no corren buenos tiempos en cuanto al trabajo, si te dedicas a algo que no te gusta y para colmo no está bien remunerado, es difícil cambiarlo, pero no hay que dejar de intentarlo, de buscar, de formarnos, porque si algún día surge la oportunidad estaremos preparados para apoderarnos de ella.

Gente que no le gusta su entorno, pues no te conformes toma el tren y sal de él antes que la rutina te devore, antes de que sea demasiado tarde, porque tenemos un bien muy preciado, el tiempo, pero precisamente este pasa demasiado rápido, y no queremos mirar atrás y comprobar cómo se nos escurrió de las manos

Gente que llora por cosas tontas y pasa su vida rodeado de gente que no merece la pena, que no te aportan nada excepto desidia, yo no quiero un “amor liquido” como explico Bauman, una mercancía más de la que te puedes desprender con facilidad, pedir poco y conformarse con poco… hasta llegar a la frustración, llegado a esto, por doloroso que sea mejor decir adiós, porque igual nos perdemos a la persona, que puede ser mas imperfecta, pero con la que merece la pena despertar todos los días.

No voy a entrar en si el destino existe o no, pero es cierto que a veces no llama a nuestra puerta, hay que salir a su encuentro y agarrarlo con fuerza, dejándonos la piel en ello si es necesario y porque es lo que  más deseamos en este mundo, y poner la suerte de cara, escribir el libro de nuestra vida, la vida que queremos, no la que los demás esperan que tengamos, porque crecemos y evolucionamos y lo mismo nos apetece un camino sin asfaltar que hay que recorrer sin prisas y con bastante esfuerzo, saboreándolo, que una autovía en un deportivo a toda velocidad, pero sea el que sea, que sea el que elegimos.

“No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de como no hacer una bombilla."  (Edison)

viernes, 20 de marzo de 2015

Paseando, recordando

Comencé a recordar episodios de infancia, en el pueblo, esos que pasan inadvertidos pero que de alguna manera marcan nuestras vidas, esa amiga que desde que le dices vamos, se establece como un juramento no pronunciado, pero tan verdadero, por el que pensamos que seriamos inseparables, hasta que el tiempo y otros quehaceres nos lo arrebato.

Y me acorde de esa vez que saltamos la valla de una casa abandonada en un descampado a medio camino del colegio a casa, para meter una perrita embarazada, porque era invierno, porque el padre de los futuros cachorros era su perro ¿? –el perro nunca lo confirmo, ni le importo- y así transcurrieron los días, ansiando salir de clase, o escaparnos de casa, para proporcionarle comida, un día un pastor al que considerábamos sordo y mudo se resguardo de la lluvia bajo el alfeizar de la ventana y cantaba (mudo?), nosotras asustadas y emocionadas en silencio casi sin respirar para que no nos oyera (sordo?)

Y no he podido parar de sonreír (me he reído tanto que he ocasionado miradas raras en los viandantes y ciclistas que me cruzaba) porque fue una aventura ¿Qué no? ¡Toda una aventura¡ y así hubo más, los cachorros los trasladamos a un corralón abandonado… Y así fuimos creciendo tratando de vivir la vida que nos toco a mil.

Y aunque ya no sé nada de ella, se que un día paseando con su perro (estoy segura que tiene uno) se acordara como yo de esto y como una tonta, como yo, ira riendo y ocasionara miradas raras.
Porque a ti, amiga, aunque nos separamos, los recuerdos no saben de distancias y estarán en nosotras para siempre.


Un Beso enorme.


jueves, 12 de marzo de 2015

INTENTAMOS...

Intentamos, ser responsables, cultas, cariñosas, hijas, hermanas, madres, esposas, amigas, casi perfectas; ser saludables, buena dieta, deporte; apoyar a los demás, ser autosuficientes … a veces parece que solo queremos ser el reflejo de lo que los demás quieren o esperan que seamos, cumplir unos objetivos y guardar las apariencias
Pero, párate, pregúntate…
Porque a veces hay que hacer excepciones, tomarse una o dos cervezas, dar buena cuenta del chocolate, salir, bailar y cantar hasta quedar afónicos, sin pensar en que imagen es la que vamos a dar; porque no siempre podemos ser el hombro en el que se apoyan, a veces necesitamos ser las lagrimas que necesitan otro hombro; porque a veces hay cosas que nos aburren; porque a veces hay que pensar en uno mismo antes que en los otros; porque a veces no podemos decir lo que quieren escuchar; porque hay historias que no nos interesan nada; porque a veces no nos interesa ser “esa chica que va tan mona siempre y es como Dios manda”.
Porque son necesarios tantos “a veces”, como excepciones hay y como reglas, que parecen estar hechas simplemente para romperlas.
Resumiendo: ¡Vive!

viernes, 6 de marzo de 2015

CERRE LOS OJOS





En un abrir y cerrar de ojos (mas bien cerrar que abrir) volví al final de la adolescencia o principio de juventud, y deje de mirar mi vida, para imaginar otra, como una chispa que salta y aviva la llama que lo ilumina todo sin darte cuenta que te puedes quemar.

Imagine y confundí, o deje de ver la realidad, porque a veces al cerrar los ojos, idealizamos momentos, idealizamos personas, pero…si imaginas, idealizas esos momentos y no otros, digo yo que igual es porque encierran algo de magia mezclado con algo de verdad.

Luego abres los ojos, porque en algún momento hay que abrirlos, y el fuego se apago, si sonríes porque no te quemo, tan solo te ilumino como una puesta de sol en cualquier noche de verano, o un amanecer de cualquier día de primavera bendita chispa y bendita llama… pero lo jodido es cuando te has acercado tanto que te abraso, y no precisamente la piel, porque las quemaduras son dolorosas y difíciles de curar.

Y nos prometemos no volverlos a cerrar, ¡mentira¡ volveremos a cerrarlos porque nos gustan los amaneceres, las puestas de sol, nos atrae el fuego… y si nos quemamos…¡ también nos gustan los riesgos¡


Porque a veces, jodido mundo y bendita vida, y a veces bendito mundo y jodida vida y a veces, bendito mundo y bendita vida.


lunes, 2 de marzo de 2015

Sí, sé lo que quiero


Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore. Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada. Prefiero una cadena a un bozal. Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros. Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta el absurdo. Prefiero las mujeres gato a las mujeres perro, por las mismas razones. Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierto, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagado de todo. Y la noche, siempre la noche. Nunca la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace único. Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre. Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta. Y, más que nada, prefiero la vida que dan sus besos de caramelo y la suave caricia de su piel caliente.

Daniel Valdés


(Nota: a mi los gatos no me gustan, creo que yo a ellos tampoco, los perros me encanta…por lo demás, ¡perfecto¡)