miércoles, 29 de abril de 2015

Aqui estoy, aunque a veces se me olvida




Casi sin tiempo para nada, proyectos q me absorben tanto tiempo, tanto por hacer, tantos sueños, hoy me levanto, casi nunca me paro delante del espejo, no recien levantada, no tengo tiempo, hoy si, y parezco la misma de ayer, la de hace un año, la de hace veinte...pero si me miro bien, no me reconozco, a veces me pierdo...estoy dormida...a veces no me encuentro, me busco...llueve... bailo...me encuentro, me hago una reverencia, porque aqui estoy, aunque a veces se me olvida!

lunes, 27 de abril de 2015

Receta para un dia de "mierda"



Cuando tengo un día de “mierda”, si, así como suena, hago una lista mentalmente (que a continuación transcribo) de las cosas que me hacen sentir bien, y... solo hay que elegir una ¡a mí me funciona¡
- Las largas sobremesas.
- Pasear con mi perro por el campo, escuchando música.
- Leer, en invierno junto a la chimenea, en primavera-verano a la sombra de la higuera
- Conducir escuchando mi programa de radio favorito
- Bañarme en el mar o nadar en la piscina
- Ir de cervezas de forma improvisada.
- Encontrarme con antiguos alumnos y comprobar lo estupendos que están
- Sembrar mis propias hortalizas
- Las noches tranquilas de verano, en el porche con amigos, conversación y gin tonic
- Ver como todo vuelve a florecer en primavera
- Desayunar sin prisas en el jardín.
- Que un día de los que vas horrorosa siempre esta ese “alguien” que te dice lo fabulosa que estas.
- Una siesta corta
- Escuchar canciones de juventud
- Estar cocinando, y que me sorprendan con un abrazo por la espalda
- Tumbarnos para mirar simplemente las estrellas y de pronto casi sin darnos cuenta el escenario desaparece para darle paso a los primeros rayos de sol
- El pan casi recién hecho con mantequilla y nocilla (una debilidad inconfesable, pero ya lo he dicho¡)
- Esa tapeo de mediodía, a mitad de semana, simplemente porque brilla el sol.
- …..
- .....
Y podría seguir y seguir pero me parece interminable, y sobre todo increíble ver que a veces no necesitamos emociones fuertes para sentirnos mejor que bien ¡

sábado, 25 de abril de 2015

HAY TEMPORAL ESTA NOCHE EN LA TIERRA. ... Tu estas hipotecado hasta las cejas, yo soy una hipotesis de deseo y raices...

El mar está revuelto – tengo miedo-
y amamanto a Yousuf.
Me embarco a tu país, al futuro imperfecto,
soy una nube solitaria esta noche,
una bolsa de plástico. Todo lo dejo atrás. 

Y ahora ponte en mi piel, tú has nacido con todo,
pero tu abuelo probablemente
viajó a otro lugar entre el cielo y la nada.
Tú tienes sobrepeso y mi pueblo está a dieta
de horrores y de hambrunas.
Tú tienes una cama y padeces de insomnio,
yo te llevo los sueños que dan nombre a las cosas.
Tú luces un reloj de marca en la muñeca
y yo te traigo el tiempo de una jungla en silencio,
de un amor sin prisas, de una luz no eléctrica.


(Dime que donde comen tres comen cuatro).
Tú estás hipotecado hasta las cejas,
yo soy una hipótesis de deseo y raíces.
Hazme un hueco en el mundo,
dame el mundo en tus huecos,
y deja que te bese la vida con minúsculas. 


ANGEL PETISME








miércoles, 22 de abril de 2015

Sueña con sus sueños


Soñó con su trabajo ideal, sin horarios, escribiendo apasionadamente, sonó el despertador, se puso el traje y se encamino hacia la oficina, esa que tanto le alejaba de su sueño.

Soñó con su casa ideal, alejada de todo, con ese silencio que tanto necesitaba, visualizo muebles, jardín… sonó el despertador, café con prisas, se asomo a la ventana, solo edificios al frente, un tráfico ensordecedor, y así al volante se alejo de su sueño.

Soñó con viajar con poco equipaje, recorriendo el mundo, una mochila y su guitarra, sonó el despertador, café con prisas, se anudo la corbata… y se alejo de su sueño.

Soñó con la mujer de su vida, cómplice, amiga, compartiendo… sonó el despertador, café en mano, un beso cotidiano a su esposa… y se alejo de su sueño.

Soñó con su trabajo ideal, su casa ideal, con viajar, con la mujer de su vida… sonó el despertador, mañana, mañana será el día  que tome el rumbo,  que tome las riendas, café con prisas, traje, corbata, beso a su esposa, trafico, volante en mano, oficina… y se alejo de su sueño.

Hoy a sus noventa años, sentado en un banco del jardín del geriátrico, no recuerda el café con prisas, ni sabe de trajes, no recuerda el horario apretado de oficina, ni el trafico ensordecedor, ni los besos cotidianos de su esposa… en su mente una casita en medio de la nada, con chimenea, se asoma a la ventana y ve los frondosos árboles, escribe su novela y en la siesta toca la guitarra y sonríe a la mujer que ama y recuerdan todos los viajes que les han apasionado...y asi como cae la noche sobre la tarde cae una lagrima por las arrugas de su rostro.


“Tu destino es las estrellas. No hagas un nido en la cama. Decide quebrar las anclas. Desaloja la escalera. No trasquiles, crea lana. Abre el ojo que no sueña. Pierde la carne y las venas. Deja desnuda a tu alma. Haz de tu nombre una hoguera y dile a tu cojo anda y dile a tu avaro ama” A. Jodorowsky

domingo, 19 de abril de 2015

La casa pequeña, el cielo grande.



Aterrice aquí sin pensarlo, no fue premeditado, algo provisional, solo vine para verano, un verano que se alargo, en septiembre me voy, luego lo deje para octubre…

¿Deje la ciudad por el campo? No, rotundamente no, porque yo no vivo de esto, mi trabajo sigue en la ciudad. Vivir en el campo es fácil y bonito a veces, otras no tanto, porque aquí hay mosquitos y moscas, ratas y hormigas, no hay vecinos con los que cotillear, el silencio que tanto adoro puede molestar hasta a las lagartijas  tomando el sol. En invierno la humedad acecha, claro que esta la chimenea acogedora y preciosa pero la leña hay que transportarla, por suerte no la tengo que cortar, el huerto muy bonito, cierto, pero necesita unos cuidados mínimos, que se ven recompensados con creces cuando recoges las verduras. Las gallinas que no dan mucho trabajo, pero ahí están, echarles de comer, limpiar los bebederos y barrerles de vez en cuando su dormitorio.



 El jardín en primavera precioso, en verano un montón de moras por barrer y en otoño las hojas que con lentitud caen de los muchos árboles. Los peces en la alberca…así que desde que te levantas cuando canta el gallo, es un no parar, eso sí, puedo salir en bragas y camiseta, café en mano para saludar al día y a mi perro, demorarme minutos y minutos viendo los arboles del jardín, desayunando, viendo amanecer y escuchando las centenas de pájaros que se atiborran de mis higos, nísperos, granadas, moras, cerezas…


 y sentarme a leer a la sombra de la higuera dándome un chapuzón en la piscina, coger la bicicleta subir al pueblo por el pan y alguna que otra cosa, noches de barbacoa y chupitos con la música y risas a todo volumen, no hay vecinos a los que molestar… y así transcurren los días que por suerte son muchos en los que no tengo que ir a la ciudad a trabajar, pero amo mi trabajo, no concibo mi vida sin él.


Vivo en el campo a cinco minutos en bicicleta de un pueblo, a unos 50 Km de la ciudad, ciudad que también amo, ahora más que antes porque no vivo en ella.

Un día soñé con una casita con chimenea en mitad de la nada.

Quizás sea eso la felicidad, lo más importante.

“Desde los etruscos, los toscanos han tratado el paisaje con respeto y han construido pueblos y aldeas en lo alto de las montañas, allí han perfeccionado una cultura de simplicidad, belleza, amistad y buen comer”

“No recuerdo a una toscana viendo la tele. Siempre están ocupadas sacando partido al tiempo”
 (F. Matè)


domingo, 12 de abril de 2015

Silencio¡




Dicen que hay silencios que dicen todo y palabras que no dicen nada, el silencio muchas veces dice lo que no queremos oír, a veces no afirma, ni niega, solo sentencia, silencios que como un impermeable en un día de lluvia no nos mojan, nos dejan indiferentes, otros nos pillan sin paraguas, casi desnudos y nos calan hasta los huesos, otros en los que no nos queda otra (o eso creemos) más que interpretar, que pueden ser una mala o buena interpretación, o la que nos parezca más dulcificada..



Pero y las palabras? Es cierto que hay palabras que no dicen nada o podemos adornarlas y manejarlas a nuestro antojo para que sean verdad o disfrazar mentiras, palabras que nos entran por un oído y salen por otro, palabras que se instalan en el alma… todo depende de la capacidad del orador, de su bondad, de su buen corazón o de que carezca totalmente de esto.

Entonces… ¿Qué es fiable? Yo me quedo con las palabras, pero siempre acompañadas de gestos, ¡que interesante es el lenguaje corporal¡ Por poner un ejemplo , un piropo, pero de los bonitos, esos que tienen estilo y gracia, y la persona que lo recibe se ruboriza, sonríe, le brillan los ojos (al menos a mi me pasa); o en una situación comprometida, a veces tensa y te muerdes el labio inferior; o escuchas una canción que te evoca un instante, una persona, y el cuerpo casi no se mueve pero notas que baila…o esas manos que mueves según el tono de la conversación…

Pero no desprecio los silencios, de entre todos los silencios (es solo mi humilde opinión) me quedo con los compartidos, los que se producen, por poner algún ejemplo, cuando dos personas escuchan una música, observan un cuadro… o simplemente se miran a los ojos, y el mundo se para, no hay nada más que ellos.

Unos minutos de silencio, por favor¡




jueves, 9 de abril de 2015

¡Chapeau!




Fue un gran sábado, aun invierno, uno de esos días en los que no hay nada especial y todo lo es, de los que empiezas con una sonrisa que se hace más enorme a medida que transcurren las horas.

Una frase llamo su atención, todos, absolutamente todos le decían “por fin vuelves a ser la chica de la eterna sonrisa” ¿…? Nunca la había perdido, pensó,  pero era cierto que ahora era más amplia, más fresca, mas radiante, le nacía de las entrañas, ella también lo notaba, si algo en algunos momentos la ensombreció, se había esfumado, por fin se libró de la duda, de la necesidad de hacerle un reproche, comprendió que si no estaban juntos sencillamente era porque sus vidas hubiesen sido un completo desastre, pero claro, siempre queda ese ¿Qué hubiera pasado si..? ¿Cómo hubiese sido si…?  con el que alguna vez casi todos nos identificamos.

Y para que preguntar eso, que como las lágrimas que  no te dejan ver las estrellas, nos vuelven ciegos ante todo lo bueno que nos rodea.

Ella pensó que el encontró el amor, ese amor que implica el para siempre, ese que dura toda la vida, autentico,  verdadero, porque él es así de los que viven y aman “a tope” así lo recuerda, no lo concibe de otra manera. Y ella… bueno… no hubo un gran amor, dejémoslo en varios, pero igual de auténticos y verdaderos aunque tuvieran fecha de caducidad, viviéndolos como si fuese un “para siempre”, y que se convirtieron en bonitos recuerdos.

 Distintos, conciben la vida cada uno de una manera y piensa que igual que ella la disfruta y exprime él hace lo mismo, por lo que no hay nada porque lamentarse solo le queda quitarse el sombrero por ambos y desearle y desearse que nunca se apaguen sus sonrisas.


lunes, 6 de abril de 2015

... la luna se rindió ante el sol




El tiempo se rindió ante nuestros sueños que avanzaban dulcemente con el viento del levante, y me llevaste contigo a ese amanecer, en el que el sol te descubrió trepando por mis caderas (como dice la canción), hasta anidar en mi pecho, y beso a beso se disiparon las dudas, te hablaron mis latidos y te escucharon mis ojos, y así nuestra realidad supero nuestra imaginación.

viernes, 3 de abril de 2015

Con duende


Cuando miras los últimos rayos de sol desvaneciéndose en el horizonte, entiendes porque se la llama costa de la luz.

Playas que te obligan a desconectar del todo, los problemas se esfuman con un soplo del levante, esa es la magia constante que te envuelve en la costa gaditana, desde las tumbonas de ratán del Palmar hasta las alfombras marroquís de una jaima en Caños de Meca.



Conil con sus pescados en la lonja que tan bién prepara “La Fontanilla”, y al atardecer en la terraza “Parque Atalaya” disfrutamos de ese adiós del sol acariciando el cabo de Roche.
El Palmar,  playa aun no destrozada por el hormigón te invita a comer pulpo asado con patatas violetas y arroz con carabineros en Casa Francisco, un poco caro pero merece la pena o mejor una alegría, playa y tarde de zumos en “la Torre de Restaurant&Lounge” en su zona chill-out, y qué decir de su comedor, donde los asientos son ¡columpios¡


¡ Y al anochecer sin dejar la playa nos hubiese gustado aterrizar el “El Dorado” para degustar su delicioso Pachamama, pero estaba cerrado, así que ducha y vestidos para la ocasión nos fuimos de cerveceo al “Guruguru”, para terminar cenando en “El Jardín del Califa”, que deciros de este ultimo, no tengo palabras, me entenderéis solo si pasáis por Vejer, y lo visitáis.



Mi favorita, sin lugar a dudas la playa de Zahora con Sajorami presidiéndola, un enclave donde se contemplan en grupo las puestas de sol, y en verano actuaciones, aquí me deleita todo, desde el desayuno, hasta las comidas o cenas, su ensalada de tataki de presa ibérica, el atún, la urta...



y pasear hasta el faro de trafalgar, haciendo parada en “Las Dunas” en las que quedas fascinado con su amplia bóveda, barra de fresno, vigas de castaño, puestos de pulseras, ropa, tatuajes de henna, esta vez no me hice ninguno, porque el ultimo, una preciosa mariposa en mi hombro derecho, me dio pena cuando desapareció, y casi caigo en la tentacion de hacermelo permanente.



Y llegar a Barbate atravesando sin prisas el parque natural de La Breña y las marismas, para comer en el templo del atún de almadraba, “El Campero”, y cuando cae la noche nuevamente una terraza bohemia que ofrece “La Ballena Verde” o el flamenquito en “La Luna”

Y podría seguir escribiendo de tantos y tantos lugares, calles, gentes... con duende…