miércoles, 28 de octubre de 2015

UN JUEGO DE CASITAS


Andrea deseo a Daniel nada más verlo, sentada en una mesa del Café de le Paix, al temprano anochecer del otoño, él en la mesa contigua, se aliso el flequillo, se estiro el vestido, cogió el bolso y con pasos firmes se acercó y le dijo “para desayunar me gusta el café solo, las tostadas con aceite y mermelada de tomate.” El la miro con asombro, dirigiéndole una media sonrisa, lo que veía y escuchaba le gustó. Se dirigieron a Les Pipos, paseando por el Boulevard Saint Germain, charlaron y rieron hasta la medianoche, y contra todo pronóstico para Andrea que siempre la acompañaba la prudencia, esa que le aconsejaba no irse con un desconocido, y que en esta ocasión la desplazó con un fuerte empujón por "la señorita sensación es distinto", o quizás fue el sentirse especial cuando comprobó todas las miradas de envidia que se posaban en ella, era la elegida por ese hombre tan atractivo, a lo que su intuición femenina añadió que no solo era "fachada"...sí, se fueron juntos a casa.

Y así, sin más, se hicieron pareja, sin tener una conversación importante al respecto. Pasaban los días, los meses, de cines, copas, restaurantes, teatros, de un apartamento a otro, largas noches en las que Andrea pintaba, mientras Daniel componía. Era una relación cómoda, emocionante, eran jóvenes, nada parecía hacer peligrar tanta pasión.

Hasta que un día Daniel se marcho, recogió sus cosas, dejando un enorme vacío en el apartamento y en el corazón de Andrea. Pobre Andrea, no dormía, no comía, hasta que empezó a comer demasiado…comer demasiado… el pánico se apodero de ella, joven, embarazada, acababa de terminar sus estudios universitarios, con un salario ínfimo…embarazada…y Daniel la había dejado.

¿Debía resignarse? ¿Volver a su pueblo? ¿Ser una madre soltera con 24 años? ¿Renunciar a su carrera profesional? ¿Ir al médico y fingir que ese embarazo nunca había existido? ¿Escuchar más de una vez que había cometido una equivocación estúpida?

Tanta indecisión… y lo tuvo claro, no se libraría del bebe.

¿Decírselo a Daniel, o callar para siempre?

Una tarde agotada por el calor y el trabajo, asustada y vulnerable por su incipiente barriga, le llamó, ella podía ver a través de su voz como Daniel, tan fuerte, tan alto, tan seguro, se horrorizaba, se empequeñecía, se asustaba… no era cosa de hablarlo por teléfono decía, y quedaron en verse en el Café de le Paix, allí donde empezó todo.

Andrea sentada en una mesa, con su cuaderno de dibujo, dibujaba y esperaba, esperaba y dibujaba... Daniel no apareció.

¡Ese dibujo es precioso!, la voz la sorprendió, al levantar la vista vio a una mujer de avanzada edad, con una mirada dulce que ya conocía en otros ojos azules, los de su madre, esos ojos azules que sin mediar palabra descubrían lo angustioso y decepcionante del momento (Lola ayudó a Andrea, Andrea ayudó a Lola, pero eso es otra historia) y debería haber sido con lágrimas en los ojos, pero no, no hubo lágrimas, Andrea expresó en voz alta lo que su mente no quería escuchar ¿Fue amor o tan solo un juego de casitas?...jamás hablaron de cómo sería su vida juntos, ni de cómo sería la casa que compartirían o como pagarían las facturas, no, ellos salían, compartían copas, un sexo fenomenal, risas…miro aquellos ojos azules que la escuchaban, no aconsejaban, no juzgaban...y el tibio aire le trajo el aroma a pan recién hecho, le guiña un ojo a su madre y la escucha decir suavemente: “no dejes nunca de pintar”

Y esta que lo relata, ya os anticipa que a pesar de que algunas personas no estaban convencidas con esa maternidad, una madre sola con todo lo que conlleva eso. Andrea se esforzó mucho para que pudieran vivir bien las dos, y lo consiguió ¿la prueba de ello? Solo tendríais que ver como su sonrisa lo ilumina todo.

Y no, no dejo nunca de pintar ¡

hilvanandomomentos.blogspot.com.es/2015/05/no-dejes-nunca-de-pintar.html



domingo, 25 de octubre de 2015

Charla entre amigas…





Charla entre amigas…
y salió, como no “el hombre ideal” con esas típicas palabras de “que sea amable, fiel, cariñoso, que te respete..¡Joder¡ es que si no es así, no llega ni al primer café, esa es la base, así que las hice entrar en detalles...
¿Aspecto físico? A esto se suele contestar con un “no importa” verdad a medias, dije, si que importa, tiene que resultar atractivo, igual no para el resto del mundo pero si para MI, no quiero decir con esto que sea uno de esos que salen en los anuncios de colonias en navidad, a mí que me resulta atractivo Fred Astaire, porque el atractivo emana de una sonrisa, de una mirada, de un saber estar, de gestos… ese atractivo que genera tanta química que se agolpan el deseo y la pasión solo de pensar en el.



Al principio te da igual la pinta que lleve tu chico, pero mira C. es lo primero que aborreciste de él, siempre diciendo eso de ¡Odio esas camisetas que lleva siempre¡ (risas) Bueno en la vestimenta, todas de acuerdo, de informal vaqueros, y a mí con camisa blanca (ya dije que me resulta atractivo F. Astaire) me pone, ¡no me llaméis superficial¡
Y ahora lo importante, y por supuesto partiendo de una relación de igualdad, fácil, en la que cada uno sea el mismo, sin ningún tipo de miedo a soltar lo primero que se te pase por la cabeza, que tenga esa capacidad de imaginar y crear nuestro propio mundo, como si de un refugio se tratase, ese mundo en el que el buen humor sea el hilo conductor de la historia, que potencie mis cualidades tanto que los defectos sean más que tolerables; que sea ese buen amigo que cuando tienes un día de esos que se te hacen cuesta arriba, al final quedas con él, una cerveza, unas risas, porque si esto lo hacemos entre nosotras y funciona pero que muy bien, no espero menos de él; que no me diga siempre lo que quiero oír, porque si tengo alguna idea de esas imposibles, mejor será que me diga lo que piensa aunque me duela, porque el apoyo incondicional no consiste en decir si a todo, siempre sabiendo que la ultima responsable de mis decisiones soy yo.
Y para terminar porque escribir horas de charla me cansaría, no me fio de los que empiezan con regalos caros, los que alardean de lo que tienen, el constante yo, yo y yo, los que viven por y para el trabajo…
Ah ¡ ¡Y que le gusten los perros¡
(Y así transcurrió esta madrugada entre copas y risas)


jueves, 22 de octubre de 2015

Tengo paciencia, excepto para...



No sé en qué momento aprendí a tener paciencia (no confundir con “me aguanto” por no decir “me jodo”) supongo que es uno de los frutos que dan los años, creo recordar que antes carecía de ella, pero lo cierto es que ya no pierdo “la compostura “ con facilidad, aunque no estaría mal que bajaras la tapa del inodoro (aprovecho). Paciencia con aquellas pequeñas contrariedades cotidianas que se presentan, esos días en los que te has levantado con el pie derecho  ¿o era el izquierdo? Da igual, yo me levanto con ambos a la vez, aun así, hay días que se empeñan en torcerse, las tostadas se (te) queman… bastantes días, menos mal que del café me encargo yo (guiño). Tráfico lento, reconozco que ahí la radio hace una buena labor, el móvil que se me queda enganchado, que libere espacio dices… ¡Ja¡ se me olvida el portátil…llueve, ya se que es muy necesaria el agua para estos campos, pero me gusta el sol… en fin nimiedades.


Paciencia conmigo misma en esos días en que mis torpezas me invaden, paciencia con mi entorno, paciencia tan necesaria a veces, te da fortaleza, serenidad… ¡bendita virtud¡


Pero no me pidáis paciencia para… aquí transcribo lo que dijo Meryl  Streep, porque me identifico totalmente:

"Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere. No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme. Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío. No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible. En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición. No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia"
 
 

miércoles, 14 de octubre de 2015

NO HAY EDAD PARA COMPARTIR PALOMITAS.


"Ya ves, a veces me canso de mí y de no tener el valor para buscarte y cometer todo delito que este amor exija. ¡Quieta ahí, tus labios o la vida¡
(Ismael Serrano)





Ese Manuel es un buen tipo, decía la gente, y lo era. Era un hombre alto y fuerte, siempre lo bastante activo como para que su cintura aún  no se hubiera puesto rolliza, de pelo entrecano, manos fuertes y rostro afable. Le gustaba su trabajo, la cafetería funcionaba bien y a él le gustaba el contacto con la gente que pasaba por allí, café y tostadas para los que iban de camino al trabajo, cervezas y tapas para los que hacían un alto en su quehacer diario, charlaba y bromeaba con ellos, sin cansarse nunca de los mismos rostros que le frecuentaban día a día.

Aunque no era la vida que había planeado años atrás, el sueño de una exitosa carrera empresarial, la oportunidad de ir a la universidad que se quedó en una opción, pero las cosas a veces ocurren de un modo distinto a lo que esperas. No se casó y no por miedo a comprometerse, siempre quiso una compañera e hijos, sería un buen padre, le decían sus sobrinos. Le presentaron hijas, amigas, primas...y muchas le gustaron e incluso las había deseado, pero Manuel solo podría comprometerse si se enamoraba completa y verdaderamente.

En aquellos momentos, detrás de la barra, saboreaba la tranquilidad, con el café recién hecho preparado, como llevaba haciendo todas las tardes durante los últimos tres años, tres años atrás en los que ella entro en la cafetería, con sus ojos brillantes, sus manos suaves, sus vestidos bohemios que a pesar de rondar los sesentaytantos le conferían, por increíble que pareciera esa singular elegancia, y ese olor a cítricos, con una sonrisa le pidió un café solo largo, sin azúcar... y Manuel quedó atónito, abrumado, fue un amor a primera vista. El problema era que Manuel no decía nada, durante esos tres años nunca dijo nada, hablaban un rato de los hijos de ella, de su trabajo en la galería... solo de vez en cuando le sugería que deberían ir algún día al cine o a comer, Lola se reía, entraba un nuevo cliente y el momento se desvanecía, por lo que la verdadera cita nunca llegaba.

Hasta que un día, sin saber el cómo ni de dónde saco el valor, la invitó a cenar, a ella le faltó el aire, la cafetería de pronto parecía estar vacía, ¡no puedo! tengo trabajo, las clases de pintura...Y se marchó atropelladamente, para que él no viera su mezcla de entusiasmo y miedo, ni notara las miles de mariposas que le revoloteaban por el estomago.

Entró ruborizada en la galería, por lo que Andrea bromeo con ella.
- Andrea, ¡una cita! Me ha pedido una cita, no sé como se le habrá ocurrido.
- Oh ¡Dios mío!, Lola ¡una cita! eso es fantástico, Manuel es un hombre maravilloso.
- ¿Y si las cosas no salen bien?¿Dónde tomaré café por las tardes?

Ella que añoraba aún al marido que murió, al que no regresaría nunca y al mismo tiempo anhelaba e incluso deseaba con remordimientos a ese hombre que sí estaba allí.Transcurrían los dias, las tardes, las noches... esa noche, mientras pintaba, fascinada por el resultado de su obra, se sentía poderosa, inteligente, sexual...y ¡sí!, si Manuel vuelve a invitarme a cenar le diré que sí. 

Cinco años hacía que se conocían ¡cinco años! Una tarde al salir de la galería, Lola se dirigió con paso firme a la cafetería, Manuel no la esperaba a esas horas, apenas se abrió la puerta el aire se impregnó de olor a cítricos ¡Y lo supo! Compartieron palomitas y cine como dos adolescentes, el preocupado por rodearla con su brazo...calma, los años te enseñan a tener calma, ella mirándole de reojo..

Compartieron paseo, ella de la forma mas natural le tomo de la mano, sus dedos se entrelazaron, y fue como llegar a casa, era tan agradable ir así, paseando con aquel hombre, que la miraba como a una mujer y no como a una frágil anciana.





         "Casi se me acaba la fe, casi se me escapa el amor, casi se me quiebra la inocencia, casi me rendí, hasta que pensé en ti" (Soraya)

lunes, 12 de octubre de 2015

METAMORFOSIS. JOSÉ LUIS SAMPEDRO.



"Esto es como la metamorfosis de los insectos. Usted coge un gusano de seda y lo ve moviendo el cuerpo con dificultad, se lía el hilo a la cabeza, se convierte en un capullo y luego en mariposa, ¿que ha pasado? Pues que al mismo tiempo que desaparecía el cuerpo del gusano se estaba construyendo y manejando el sistema mariposa: los jóvenes tienen que construir el sistema mariposa. Y no lo pueden construir con las reglas de los que son gusano.

Mire usted, con las piedras de los templos clásicos de la mitología griega se hicieron basílicas cristianas. Y luego con las piedras de las basílicas cristianas los árabes hicieron la mezquita de Córdoba y otras cosas. De modo que se puede hacer la metamorfosis, pero a base de no aceptar las verdades oficiales de este tipo y decir que no a lo que tienen.

Seguir como estamos es imposible porque su objetivo es lo que llaman el desarrollo sostenible, que es mas de lo mismo, y eso es insostenible. Y no podemos transformar el mundo, porque somos el mundo."

JOSÉ LUIS SAMPEDRO. Fuente: El País.


En su 94 cumpleaños alzó su copa y dijo:

"Esto es la vida. Animaos todos. Porque se puede llegar a los 94 años y mas, siendo feliz. Aunque uno se levante y se tenga que poner la boca, los ojos y los oídos. Se puede ser feliz a pesar de los jefes y de que muchas de las cosas que nos rodean nos parezcan impedimentos. Por nosotros mismos. Tenéis una vida. Cada uno la suya. ¡Aprovechadla!

viernes, 9 de octubre de 2015

ESPERA...SON SOLO CINCO MINUTOS



Cara limpia, dientes cepillados, final del día, abordo mi cama, cierro el libro, cierro los ojos y mi querido subconsciente , ese que a veces me traiciona, a veces me deleita, a veces me alegra y otras me tortura, me hace subir en una nave espa(e)cial, elevándome hasta el cielo, alto, cada vez mas alto, libre, cada vez mas libre, atrás queda lo cotidiano, la rutina del día, y me relata todos los buenos momentos, las experiencias se magnifican, me hace crecer, me lleva a otro mundo en el que no hay nada negativo, todo es posible, nada se me resiste, todas las vidas bellas y amables al alcance de mis ojos, todo es magia ¡sin trucos¡

Persigo instantes gratificantes, los alcanzo, juego con ellos, los hago eternos, salto al vacío con los brazos abiertos, mi cuerpo planea suavemente al arrullo de las cataratas, sin vértigo, sin miedo. Pensar no duele, el corazón esta en calma, la vida se ajusta, es de mi talla, sonrío...

Hasta que el sueño profundo se apodera de mí, me controla, los sueños vendrán e irán a su antojo...

Suena el despertador, cinco minutos mas, le digo al día,
no tengas prisa en sorprenderme,
no tengas prisa en imponerme rutinas,
no tengas prisa ni tan siquiera para dejarme momentos placenteros
no tengas prisa para cargarme con las obligaciones,
tampoco tengas prisa para llenarme de risas...
espera...
son solo cinco minutos.



jueves, 8 de octubre de 2015

El color de la nostalgia en otoño



Hay días, en los que quisiera dominar el arte de la pintura, y poder captar la belleza que en un instante te envuelve, captar los colores del otoño, el leve balanceo de las hojas al desprenderse del árbol, el tibio sol al caer la tarde, el brillo de una mirada, el olor a madera de una cabaña y el repiquetear de las llamas en la chimenea, el aire empapándose de palabras, besos, juegos y risas, las huellas que dejamos en la tierra húmeda, el intenso aroma del café que anima la conversación en las tardes frías… 
Para muchos la estación en que la nostalgia lo envuelve todo, pero no de color gris, sino con la belleza que le dan todos los colores ocres y brillantes del otoño, esa nostalgia anhelada que da paso a sonrisas y alegrías, el campo amanece perezosamente, mientras yo imagino que la ciudad ya se ha puesto en movimiento, con las farolas a punto de apagarse para dar paso a unos tibios rayos de sol que poco a poco se abrirán paso entre las nubes, días en los que los paraguas harán del paisaje urbano un lienzo de Renoir. 

Tantas las cosas que lo llenan, que son innumerables, y aunque lo fueran yo no podría describirlas ni detallarlas porque tampoco domino el arte de la literatura.
Pero quisiera dibujarlo, pintarlo, porque soy consciente, que al alejarme, al dejarlo atrás, la mente como si astigmatismo tuviese, con el paso del tiempo los volverá borrosos.



(Como dijo 
Antonio Muñoz Molina:” El arte te enseña a mirar: a mirar el arte y a mirar con ojos más atentos el mundo. En los cuadros, en las esculturas, igual que en los libros, uno busca lo que está en ellos y también lo que esta mas allá…")

jueves, 1 de octubre de 2015

HILVANANDO GRACIAS


Este post es muy diferente al resto, y muy especial.

Hace ocho meses que empecé este blog...¿la verdad? sin mucho entusiasmo, como un... voy a probar...ni siquiera tenía muy claro de que iba a tratar o que reflejaría en él, creo que lo dije en mi muy triste y pobre primera entrada, es más, el primer mes, ni tan siquiera lo publiqué en ninguna red social, en esto reconozco que también participó un poco el pudor, me daba ese "no se que" a desnudarme, a ser juzgada, así que lo dejé a su suerte, esperando que alguien tropezara con él, pero después, en un arrebato me dije ¡que co..¡ ¡a por todas¡

Y ni en sueños pensé que tendría esta acogida, seguramente muchos pensaréis que no es para tanto, y seguramente estaréis en lo cierto, pero para mi es mucho más de lo que podía imaginar.

Este post es para daros las gracias a todas(os) los que me visitáis, a los que le dais al +,  al me gusta, al fav, a los que compartís, a los comentarios, a los mensajes... y a los que no os gusta tambien, porque dedicáis un poquito de tiempo a leerme.

También quiero dar las gracias a todas esas menciones a premios, para los que no he tenido tiempo de hacer cuestionarios, nominar... en fin, cumplir los requisitos, y me ha sido imposible participar, pero ¡que orgullo¡ ¡GRACIAS¡


BESOS A TOD@S