lunes, 30 de noviembre de 2015

PAGINAS EN BLANCO



Sé cuál es tu sueño, tienes la confianza, esperanza y energía suficiente, así que tira la semilla de la duda y del miedo.

Saca fuerzas de lo más profundo, no estás solo, no pierdas el rumbo, no olvides quien eres, quienes somos, nos sobran los motivos para luchar, que sí, que a veces hemos sido como un triste gorrión caído del nido, pero también hemos volado muy alto.

El corazón tomo la decisión de cambiarnos la vida, nos mostró un nuevo rumbo, un nuevo destino, empezamos un nuevo capítulo, una formidable historia, pero aún quedan muchas páginas en blanco que escribir, así que avanza, porque cada capítulo te garantizo que será más interesante que el anterior, porque a estas alturas de la vida, esta vida en la que parece que pocas veces nos arrepentimos de lo que hacemos, y demasiadas de lo que no hicimos, no le dejaremos hueco para lo segundo.

Porque un día yo dije que era imposible, y tú me demostraste lo contrario, porque tu no esperas que las cosas pasen, ni las dejas pasar, de la forma más natural haces que sucedan, ahí radica el poder de los sueños.

Que el hoy, el ahora está para comernos el mundo, ¡que más da si mañana lo vomitamos!

Porque como dijo José Mujica, "la única cosa que no se puede comprar es la vida. La vida se gasta. Y es miserable gastar la vida para perder la libertad..."

Porque aquí estoy deseándote de corazón que dentro de un tiempo no tengas que hacerte ni hacerme esa pregunta… 
¿Qué hubiese pasado si…?





“Llega UN MOMENTO EN QUE ES NECESARIO ABANDONAR LAS ROPAS USADAS QUE YA TIENEN LA FORMA DE NUESTRO CUERPO Y OLVIDAR LOS CAMINOS QUE NOS LLEVAN SIEMPRE A LOS MISMOS LUGARES. ES EL MOMENTO DE LA TRAVESÍA. Y, SI NO OSAMOS EMPRENDERLA, NOS HABREMOS QUEDADO PARA SIEMPRE AL MARGEN DE NOSOTROS MISMOS.”
 FERNANDO PESSOA

martes, 24 de noviembre de 2015

OUI L'AMOUR


Eran las 8 de la mañana, con el sueño aun rondándonos atravesamos la Plaza de Saint Michel, no sin antes tomar un copioso desayuno en Le Deux Magots, en el que tuvieron lugar largas tertulias literarias de los existencialistas o surrealistas… Sartre, Hemingway,  Simone de  Beauvoir, Breton, Picasso, y tantos otros,  admiramos la enorme fuente, y San Miguel sin dejar de luchar con el dragón nos guiño un ojo ¡el día empezaba bien¡



Entre bromas y risas nos adentramos por las encantadoras callejuelas del Barrio Latino, ese barrio con “estilo”, del que te conté que debía su nombre a que en la época Medieval los estudiantes se comunicaban en latín, estudiantes que tuvieron gran influencia en Francia, barrio que fue punto caliente de la Revolución de Mayo del 68… me escuchabas sin interrumpir…aunque tú ya todo eso lo sabías.






Paseamos de la mano por el Jardín des plantes y sus 4.500 variedades de arbustos nos dieron la bienvenida, descansamos en Les Jardins de Luxembourg, para proseguir nuestro paseo hacia el Pantheon que recorrimos casi en silencio para no perturbar el sueño de Marie Curie o de Víctor Hugo que en el descansan… la sorbonne…¡me compraste flores en Aquarelle!, visitamos diversas galerías de arte, y como amantes, también de la literatura, visitamos la librería Shakespeare and company, para acabar rendidos de entusiasmo en la terraza de Les Pipos.

Hubo más días en los que visitamos los monumentos de sobra conocidos pero este día por los sitios más inéditos, más desconocidos fue especial… pero que te voy a contar que tú no sepas.









viernes, 20 de noviembre de 2015

CASI NADA ... ¿O TODO?


Haciendo ese deseado descanso del día, una cerveza y te cuento, comemos algo ligero y me cuentas, un café  sin azúcar pero con besos y nos deseamos lo mejor para la tarde… me aleje pensando con esa tristeza que para nada me caracteriza, mi lema es mejor con una sonrisa, pero la barbarie de estos días lo pone todo patas arriba, te recuerda lo ignorante y violento de la humanidad, esa que debería converger hacia la paz, muestra su cara ignorante, violenta, con hambre de poder, en todas sus versiones, política, económica, religiosa… para contaminarnos, arrebatarnos la libertad, llevarnos por delante a nosotros y al planeta…

¿Tan difícil es entender las cosas que realmente son importantes?

Y así pase de pasear mis pensamientos por esa parte cruel del mundo, a pasearlos por lo que para mi seria esa tan ansiada calidad de vida, esa en la que se valora más un “gran corazón” que una abultada cuenta bancaria, que es mejor una buena dosis de ternura, unas cuantas carcajadas….y deje de escribir, porque recordé que entre los artículos que guardo, alguien ya había escrito lo que yo quiero transmitiros en este momento, busqué y busqué….

Aquí lo tenéis es de Ángeles Caso y esto es justo lo que yo quería escribir:

... O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sana que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.



No seáis..."Ese tipo de persona que se pasa su vida haciendo cosas que detesta, para conseguir dinero que no necesita y conseguir cosas que no quiere para impresionar a gente que no le importa"
(Gauvreay, E.H.)

jueves, 19 de noviembre de 2015

¿Desea eliminar el archivo?





Estaba haciendo limpieza en todo mi material de trabajo, tantos apuntes, esquemas, ejercicios, exámenes, tanto acumulado de tantos años, muchos ya no los utilizo, están obsoletos y cuando los voy a eliminar, ese mensaje ¿está seguro que desea eliminar el archivo? Y entonces, la duda, ¡tanto trabajo¡ a pesar de que se que es inservible y si alguna vez vuelvo al tema tendré que reestructurarlo entero para que sea eficiente…

Y eso me hizo pensar que en la vida es igual, llega el momento de cerrar puertas, sobre todo (o quizás debería decir únicamente) cuando hay etapas que no te dejan avanzar, te inmovilizan, te estancan, pero no se trata de dar un portazo (léase portazo como sinónimo de ira, rencor, culpabilidad…), lo ideal y algunas veces difícil, lo sé, es cerrar con suavidad, con amabilidad, sin un hasta luego (el eterno por si acaso) simplemente con un adiós, y si no es algo doloroso con un fue bonito mientras que duró, y preparada con un hola a la esperanza, a lo nuevo, a todo lo que nos queda por descubrir, miles de cosas por hacer (ya se sabe que estar activo te hace más receptivo)
 
Creéis que es mas cómodo estar lamentándose, que es mas cómodo cerrar los ojos, pero a la larga resulta ser demasiado esfuerzo inútil, que no lleva a ninguna parte, excepto a la frustración.
 
Y esta vida son etapas, no podemos ser eternamente niños, eternamente adolescentes, eternamente universitarios, no podemos retener a quien no quiere estar a nuestro lado, las situaciones pasan y tenemos que dejarlas pasar, no por orgullo (como dijo P.Coelho) sino simplemente porque ya no nos encajan o no encajamos.
Hay que eliminar apuntes, vaciar armarios, cambiar de casa, de trabajo… pero sin miedo, porque si no es que no hemos aprendido nada, y eso… ¡eso si que seria triste¡


"Yo creo que fuimos nacidos hijos de los días, porque cada día tiene una historia y nosotros somos las historias que vivimos..."
E.Galeano.

viernes, 13 de noviembre de 2015

PARAISOS LITERARIOS


Entre sus pasillos la magia asoma con su gran poder de seducción, ¡dejémonos llevar¡ primero por el olfato, oler ese aroma indescriptible de historias que se acurrucan en las estanterías, esperando que alguien las rescate,  después el tacto, escudriñando entre ellas en busca de lo desconocido, o con avidez para encontrar lo deseado, sumergirte en sus letras ¡magnifico poder el de las letras!, aquí ya hemos llegado a la vista...

Y ahora, lo más importante, el corazón… sí, el corazón, que pone el cariño para poder elegir, para nosotros o para alguien especial, y así te pasas horas, emocionándote, leyendo un poco de uno y otro ¡que acto tan placentero!

El tiempo se detiene, te sientes como en casa, duendes y hadas te rodean, refugio de viajeros, y te cruzas con George Whitman, ese “Don Quijote del barrio Latino”

¡Nos vemos en las librerías¡


“Be not inhospitable to strangers lest they be angels in disguise”


(Un pequeño homenaje a todas las librerías, y a los libreros, esos valientes de todos los tiempos, pero aún mas en los tiempos que corren)

martes, 10 de noviembre de 2015

PERDIENDO EL TIEMPO...?






Por si no queréis seguir leyendo, ya os advierto que esto hoy no va de nada, diría que no he tenido tiempo, pero hasta a mí me suena a excusa tan falsa como barata.

Suelo escribir en el fin de semana, pero al instalarme en mi mesa frente al ventanal, el tibio sol me mostro una primavera en otoño, ni siquiera encendí el ordenador, me levante para salir fuera, dispuesta a vivir ese tiempo que aquí es diferente, con un ritmo más lento impregnado en calma, de hacer lo preciso.



Tiempo de pasear y conversar, conversar y pasear… a veces en bicicleta, a veces caminando con el perro, siempre deleitándonos con el paisaje, descubriéndote mi mundo, dejando el estrés en el camino, recogiendo sonrisas y optimismo, ese que nos ofrece la naturaleza, la mejor terapeuta que conozco, nos hace renacer, nos imprime armonía, nos envuelve de afecto, nos llena de optimismo…






Tiempo de leer, (esto espero que los que me leéis no lo consideréis una perdida, es un dulce veneno para el conocimiento, el mejor de los panes para el espíritu) porque un libro encierra mucha vida, es alegría, emoción, temblor, esperanza, cura para el más enfermo de los presentes.

Tiempo de renacer, de decidir una vez más sobre mis pisadas, aspirar el aire a bocanadas, para no querer ser, solo concentrarme en alcanzar lo que soy, descubrir (te) mi verdad, esa que está dentro de nosotros, sin más frontera que la propia piel.

Pensareis… ¡que pérdida de tiempo!, y yo os pregunto: ¿Con tanto “no perder el tiempo”, no estaremos perdiendo la vida?



PD: Gracias por soportar sin protestar a un Cary Grant y Deborah Kerr en “Tu y Yo”, a cambio leeré “Hacia la estación de Finlandia” (igual no es tan “espeso”)

 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

"CALLADITAS (NO) ESTAMOS MAS GUAPAS"



Mi abuela María siempre vestida de negro, con su velo también negro, sobre el pelo largo cano recogido en un moño bajo, como tantas mujeres de mi infancia, de mi pueblo, de muchos pueblos, mujeres que no pueden leer ni escribir, mujeres que empezaban a perder el miedo a hablar, el miedo a la crítica.

Mujeres que sabían que tenían que empezar a pedir lo que es suyo y de sus hijos.

Mujeres que empezaban a recorrer ese arduo camino hacia su desarrollo, su libertad, su independencia, ya intuían que debía de llegar de y a través de ellas.

Mujeres que empezaban a tener esperanza en el futuro, porque ellas se estaban empapando de una vitalidad y creatividad hasta entonces desconocida, que las hacia levantarse, andar, para conquistar el lugar que como personas les correspondía en el mundo, su derecho a acceder a todos los ámbitos sociales y sobre todo culturales.

Esas mujeres que casi como las del Tercer Mundo, sembraban, transportaban el agua en cantaros de la fuente cercana, cuidaban de los animales, cuidaban de la familia, y aun así se las consideraba inferiores.

Esas mujeres que “a pesar de” no perdían la sonrisa, al servicio del marido y de los hijos (en un programa escuche a Antonio Muñoz Molina decir que él, que llevaba a casa revistas revolucionarias y manifiestos comunistas, al levantarse no hacia la cama, ni retiraba el orinal…¡ya veis!)

Mujeres que poco a poco nos empezaron a tejer un destino muy diferente de juegos y escuela, la universidad podía ser una realidad.

¿Hemos recorrido el camino? Para las mujeres de mi pueblo, de muchos pueblos, el tramo que queda es corto, soy optimista, veo el final…pero…soy realista…

En otro pueblo, en muchos pueblos, las mujeres no pueden leer ni escribir, siembran, transportan el agua que a diferencia del mío, no es cristalina ni les queda cerca, no solo se trata de cuidar a la familia… cuidan de mantenerla con vida… y son socialmente inferiores, no hace falta leer El segundo sexo de Simone de Beauvoir (¡de 1949¡) para saber que están excluidas de lo público, reservando al hombre los beneficios de la civilización.

Mujeres que tendrán que aprender a tejer un destino de juegos y escuela… pero ¡ay¡ las condiciones no le son favorables.

Y nosotros, mujeres y hombres, tendremos que coger agujas y lana y ayudarlas en la labor, no nos quedemos inmóviles al borde del camino, como dijo Aung San Suu Kyi: "Utiliza, por favor, tu libertad para promover la nuestra."





"La única prisión verdadera es el temor, y la única libertad verdadera es la libertad del temor"
(Aung San Suu Kyi)