PRINCESA DESTERRADA



Se puso toda guapa, se pintó de rojo pasión los labios resecos por las palabras adheridas de tantos años, abrazó a modo de despedida los recuerdos más hermosos y hecho a andar, su mente al límite de la confusión le decía que era el momento de comenzar una nueva fase, avanzar aún a riesgo de perderse, los que están realmente perdidos son los que van mal acompañados, le decía su madre.

Con frío en el cuerpo pero el corazón abrigado, sintió como atrás quedaba su vida tan ordenada que le desordenaba el alma, atrás quedaban los domingos con su vestido de domingo a juego con los zapatos que le hacían daño todos los domingos, la coleta tirante de los domingos, temprano en casa y tarde en la cama, creciendo con la inercia de absurdas rutinas.

Atrás quedaron los gatos de las tías, las vacas sin ordeñar, las calurosas noches de verano y el barro de los charcos de invierno, las risas y los lloros, los juegos en el corral y las películas en blanco y negro, canciones a tiempo que regocijan, canciones a destiempo que destrozan, princesas bobas y sapos embaucadores, la soledad y el miedo en los fogones, la dicha de enamorarse, el sin sabor de enamorarse bien, los silencios del amor y los otros, los del daño…


Siguió avanzando, con todas las huellas del tiempo en el cuerpo y en el alma, consciente que no podría borrar las del cuerpo pero si cauterizar bien las del alma hasta casi dejarla  intacta.

Las culpas se pagan una vez muerto, craso error, las culpas se pagan aquí, en este mundo, y había pagado tantas, las suyas y las ajenas, tantas... ¡que le salían a devolver!


Sonrió, tanto tiempo desorientada y ahora en una sola dirección.



   “El problema no es que solo usemos el diez por ciento de nuestro cerebro, sino que no utilizamos ni el dos por ciento de las emociones de nuestro corazón” (Ama tu caos, A. Espinosa)


-     

Comentarios

  1. Es verdad que cuando se decide salir al mundo nos dejamos en el intento esa virtualidad que nos enseñaron a cuidar y nunca más la disfratarémos. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sonreir y seguir hacia delante, haciendo mas caso del corazón. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Que bonito Ana! Ya te sigo y espero leerte mas, feliz noche linda, besitosss

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EN EL ESPEJO DE MI ALMOHADA

EN LA TRASTIENDA DEL CORAZON

LOS "PORQUÉS"