PERDIENDO LOS MIEDOS


Mejor un largo olvido que un largo tormento, por un amor que no sacia, que vulnera, que te anula poco a poco y te hace creer que vales poco, el amor no se suplica, ni se mendiga, no te creas eso de que en el amor todo vale y que toda renuncia es poca porque te puede abocar casi con toda seguridad a una vida de carencias, y el mejor premio que puedes obtener es el de actriz secundaria de tu propia vida.

Que el amor es ciego, vale, tampoco hay que perder el romanticismo, pero si cierras los ojos que sea con el respeto bien abierto.

Olvídate del orgullo, pero nunca de la dignidad.




Si echas en falta  un te quiero, caricias que te ericen la piel, los gestos de complicidad, pasear sin rumbo, las conversaciones hasta altas horas de la madrugada, los abrazos que coronan los pequeños triunfos, los momentos de sorpresa, los pequeños detalles, las palabras de aliento, que te digan lo bien que te sienta esa sonrisa, lo interesante que te pones  cuando te concentras, las siestas sin dormir, las miradas que piden “guerra”, unos labios que invitan, si las canciones te susurran mi nombre, si te mueres de ganas, si necesitas incluirme en tu rutina, si al pasar un día no suspiras por el siguiente, si comprendes que el verdadero arte es la vida, si no quieres recorrer los mismos trayectos, si anhelas saber cómo sabe y huele el café al amanecer, si necesitas compartir una lectura en una tarde de verano, si quieres probar el sabor de la sal a la orilla de  la playa, si necesitas una cerveza al terminar el día , si sientes ganas de bailar, gritar, saltar porque yo soy el motivo, si pierdes los miedos…entonces, solo entonces, búscame.


ESTARÉ EN LOS COLUMPIOS... ;)

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