Charla entre amigas…





Charla entre amigas…
y salió, como no “el hombre ideal” con esas típicas palabras de “que sea amable, fiel, cariñoso, que te respete..¡Joder¡ es que si no es así, no llega ni al primer café, esa es la base, así que las hice entrar en detalles...
¿Aspecto físico? A esto se suele contestar con un “no importa” verdad a medias, dije, si que importa, tiene que resultar atractivo, igual no para el resto del mundo pero si para MI, no quiero decir con esto que sea uno de esos que salen en los anuncios de colonias en navidad, a mí que me resulta atractivo Fred Astaire, porque el atractivo emana de una sonrisa, de una mirada, de un saber estar, de gestos… ese atractivo que genera tanta química que se agolpan el deseo y la pasión solo de pensar en el.



Al principio te da igual la pinta que lleve tu chico, pero mira C. es lo primero que aborreciste de él, siempre diciendo eso de ¡Odio esas camisetas que lleva siempre¡ (risas) Bueno en la vestimenta, todas de acuerdo, de informal vaqueros, y a mí con camisa blanca (ya dije que me resulta atractivo F. Astaire) me pone, ¡no me llaméis superficial¡
Y ahora lo importante, y por supuesto partiendo de una relación de igualdad, fácil, en la que cada uno sea el mismo, sin ningún tipo de miedo a soltar lo primero que se te pase por la cabeza, que tenga esa capacidad de imaginar y crear nuestro propio mundo, como si de un refugio se tratase, ese mundo en el que el buen humor sea el hilo conductor de la historia, que potencie mis cualidades tanto que los defectos sean más que tolerables; que sea ese buen amigo que cuando tienes un día de esos que se te hacen cuesta arriba, al final quedas con él, una cerveza, unas risas, porque si esto lo hacemos entre nosotras y funciona pero que muy bien, no espero menos de él; que no me diga siempre lo que quiero oír, porque si tengo alguna idea de esas imposibles, mejor será que me diga lo que piensa aunque me duela, porque el apoyo incondicional no consiste en decir si a todo, siempre sabiendo que la ultima responsable de mis decisiones soy yo.
Y para terminar porque escribir horas de charla me cansaría, no me fio de los que empiezan con regalos caros, los que alardean de lo que tienen, el constante yo, yo y yo, los que viven por y para el trabajo…
Ah ¡ ¡Y que le gusten los perros¡
(Y así transcurrió esta madrugada entre copas y risas)


Comentarios

  1. Me encantó compartir esta charla entre amigas. Para la próxima espero ser "invitada" :)
    Te sonrío con el Alma.

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  2. No está mal esas charlas entre amigas. Un abrazo

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    Respuestas
    1. Esas charlas son la mejor de las terapias.
      Un abrazo Maria del Carmen.

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  3. Os imagináis la misma escena pero de chicos,... nada que ver! :))

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