EN HONOR AL SOL, EN HONOR AL PROFETA

En el reloj dan las doce y una marea de gente corre hacia el mar para darse un baño a la luz de la luna nueva, tras saltar algunos la hoguera como si el fuego pudiese quemar lo viejo y ajado, dejando atrás las pesadas cargas para hacer hueco a los deseos que pedirán igual que tras las uvas de otras doce campanadas. Noche de compartir sardinas y verbena, ya lo dice la canción “en la noche de San Juan todos comparten su pan…”, abrazos capaces de alejar los silencios, las mentiras y las ausencias, despertando sentimientos que como semillas dormidas durante mucho tiempo las hace geminar en segundos. Cervezas primero y mojitos después, regados con risa e ilusión para ahuyentar los espíritus, los malos claro, no es que yo crea en ellos pero dicen que haberlos, haylos. Y así cumplimos con ritos y tradiciones que impregnaran la noche, no solo con la brisa del mar, sino con un halo de magia y misticismo. Que tendrán las noches de verano, que tendrá la noche de San Juan con s...