NO QUIERO PORQUE TOCA

Pague la cuenta en el chiringuito en el que me había sentado con la sola compañía de un libro en las manos, la mente cargada de sueños, el corazón roto ¿de? Si es que no sabía de qué pero algún destrozo tenia, y dirigí mis pasos hacia la playa con la esperanza de que la brisa marina me infundiera fuerza y me arrebatara la tristeza que me impedía pensar y respirar. Que difícil iba a ser romper con todo, a pesar de que ese todo empezaba a aburrirme, a no llenarme, y aún así que difícil aceptar que mi vida cambiaría por completo. Que nos sorprendió el atardecer tirados en el sofá y las palabras salieron volando por la ventana al darse cuenta de que en ese espacio sobraban, no teníamos nada que decirnos. ¡Joder! Que falso suena en mi mente todo, si es que tanto ir de independiente y ya no cuela, que solo es miedo a que se acabe la parte bonita y te encuentres con la cotidianidad, pero igual con lo que nos encontramos es con un proyecto de vida. Aparto ...