¿Y AHORA QUÉ?

He bajado a desayunar, después de intentar desechar hacer una llamada, y me he encontrado con tu ausencia escuchando las noticias de Radio Nacional. ¿Y ahora qué? Abro el frigorífico y junto a la mermelada encuentro los sentimientos congelados, saco dos tazas, ya ves, la costumbre, en una vierto el café y en otra la rabia sofocada, intento bajar el volumen de la radio y desisto, parece que estoy de más en mi propia casa que te echa de menos. Salgo al jardín al encuentro de esta cálida mañana de verano. “sonríe y serás feliz” el día se tensa y me escupe a la cara ¡pamplinas! No fui capaz de ver que tus ojos se apagaron el día que su brillo quedo secuestrado por mis pupilas. A veces no es suficiente con querer, hay que querer bien… y no supimos. Seguramente no nos alegraremos de vernos felices en otros brazos, a pesar de los buenos deseos, encontraras a alguien ya verás…me decías, te decía… Te dejo marchar, me deja...